* NOTA: Usamos el término “bolas chinas”, pero también los términos “bolas Ben-Wa, bolas Geisha, bolas vaginales, bolas para entrenamiento del suelo pélvico”, etc., describen lo mismo: una bola sólida dentro de una bola hueca que, al moverse, genera una estimulación por vibración.
La disfunción eréctil, los problemas de potencia o la incontinencia son cuestiones que pueden afectar a cualquier hombre. Puedes resignarte a esta situación o tomar medidas. La buena noticia: con los ejercicios de Kegel para hombres, muchos de estos problemas se pueden solucionar de forma sencilla y eficaz. Aquí te explicamos cómo.
Índice de Contenidos:
El entrenamiento del suelo pélvico para hombres es un tema nuevo para muchos: “Yo no necesito eso”, es lo que suelen pensar. Sin embargo, el entrenamiento pélvico no es solo cosa de mujeres. También los hombres con incontinencia, tras una operación de próstata o con problemas de potencia, se benefician de un suelo pélvico fuerte. ¿Por qué? Los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura de sostén, mejoran la circulación y, por tanto, la potencia sexual.
Muchos hombres ni siquiera saben que tienen un suelo pélvico. Y si lo saben, se preguntan: ¿Dónde está y para qué sirve? No se ve ni se siente fácilmente. Solo cuando deja de funcionar correctamente aparecen los problemas. Pero el hombre puede tensar, relajar y mover voluntariamente el suelo pélvico. Como cualquier otro músculo, puede entrenarse y fortalecerse.
El suelo pélvico es un conjunto complejo de músculos, tejidos conectivos, ligamentos y tendones. Forma el límite inferior de la cavidad pélvica y actúa como una red de soporte para los órganos internos. Especialmente durante actividades como caminar, saltar, levantar peso, toser o estornudar, proporciona estabilidad. En los hombres, el suelo pélvico tiene dos aberturas: una para el recto y otra para la uretra. Sus músculos permiten cerrar estas aberturas de forma efectiva.
El suelo pélvico es el centro de fuerza del cuerpo, crucial para la postura y la musculatura general. También influye en la función sexual masculina. Músculos como el isquiocavernoso (el “músculo de la erección”) y el bulbospongioso (el “músculo del orgasmo”) juegan un papel clave en la erección, ya que ayudan a mantener la sangre en los cuerpos cavernosos.
La musculatura pélvica también puede debilitarse en los hombres. Entre las causas se encuentran:
Los síntomas típicos incluyen:
El estrés o los problemas emocionales afectan la capacidad eréctil, pero también lo hace un suelo pélvico débil. Los músculos del suelo pélvico mantienen la sangre en el pene durante la erección. Si están debilitados, la sangre se drena demasiado rápido. El entrenamiento pélvico masculino mejora la erección.
Con la edad, los músculos se debilitan, igual que la piel. Muchos hombres mayores sufren incontinencia por esfuerzo. Una próstata agrandada (que puede crecer a partir de los 35 años) o una operación en el recto o la próstata son factores que afectan al suelo pélvico.
Primero se deben descartar causas médicas. Una vez confirmado el diagnóstico, los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura, mejoran la circulación y reducen el riesgo de incontinencia. Lo ideal es empezar de forma preventiva.
El entrenamiento alterna contracción y relajación muscular. La respiración adecuada es clave. Los mejores resultados se obtienen con práctica diaria, en posición de pie, sentado o acostado. El entrenamiento reactivo (donde los músculos se activan con ejercicios correctos) es cada vez más popular. Es recomendable aprenderlo con un fisioterapeuta.

Un entrenamiento pélvico masculino efectivo también puede realizarse con bolas chinas. Estas bolas estimulan la próstata y fortalecen la musculatura pélvica con la contracción y relajación natural. Para un entrenamiento avanzado se pueden usar bolas macizas de acero implantable, más pesadas y con mayor efecto.
Las bolas chinas son esferas huecas con una bola interna. Al moverse, la bola interna vibra, estimulando nervios y músculos en la zona anal y genital. Los hombres las usan por vía anal para mejorar la tonicidad y la estimulación prostática.
Es fundamental elegir el tipo correcto. Muchos silicones de baja calidad retienen olores y se decoloran, lo que es poco higiénico para el uso anal. Además, el silicón blando amortigua las vibraciones, reduciendo el efecto. Las bolas de acero sin cordones, como Viball®, son más higiénicas y efectivas.

Las bolas chinas de acero quirúrgico sin cordón son ideales para el uso anal o rectal masculino. Con Viball®, obtienes una superficie lisa, alta intensidad de vibración y tamaños variados para un uso personalizado. ¡Siempre usa un buen gel lubricante!

Los comentarios se aprobarán antes de mostrarse.
por Hera Schulte Westenberg septiembre 16, 2025 5 lectura mínima
por Hera Schulte Westenberg febrero 13, 2025 9 lectura mínima