Sexo después del parto: cómo podéis volver a encontrar juntos el placer

Eine weibliche und eine männliche Hand ineinander verschlungen

Como ex matrona y terapeuta de pareja, a menudo observé que muchas mujeres y sus parejas sienten respeto ante las relaciones sexuales con penetración después del parto – e incluso las posponen. A menudo se buscan consejos sobre “sexo después del parto”; reducir el término universal “sexo” únicamente al coito entre mujer y hombre sigue siendo algo habitual. Sin embargo, esta guía trata precisamente de eso: del primer y posteriores encuentros sexuales con penetración tras el parto – complementado con indicaciones útiles sobre otras actividades sexuales en este periodo.

Esta nueva “penetración” del pene – cuyo momento varía mucho – se siente para muchas mujeres como “la segunda primera vez”, casi como una repetición de la desfloración. Ambas personas implicadas se preguntan si el parto ha influido en el sexo: si se siente como antes, si aparecen dolores en la vagina o en el perineo, qué método anticonceptivo es adecuado – y mucho más.

Una conversación con la matrona que realiza el seguimiento puede ayudar. A menudo animaba activamente a los nuevos padres a hablar sobre el sexo después del parto – ya que especialmente en el posparto existe inhibición para abordar la sexualidad y, en particular, el coito. Una vida sexual compartida tras el posparto – independientemente de la forma en que se viva – fortalece la relación de pareja y repercute positivamente en el vínculo dentro de toda la familia. También la condición física de la mujer se beneficia: la actividad sexual favorece la recuperación y fortalece el suelo pélvico.

Contenido:

Cambios tras el embarazo y el parto

El embarazo y el parto son experiencias profundas – para las mujeres y sus parejas. Los cambios se manifiestan en distintos niveles:

  • Físico: posibles lesiones, dolor, cicatrices, loquios, suelo pélvico, figura. El cuerpo se siente diferente después de un parto – independientemente del tipo de parto. Aceptar esta nueva realidad requiere tiempo y procesar la experiencia del nacimiento.
  • Emocional: sensibilidad, inseguridad, sobrecarga, falta de sueño. También a nivel hormonal suele haber un desequilibrio; especialmente la madre lactante es sensible y necesita apoyo.
  • Psicológico: desorientación – es necesario reorganizarse en el nuevo rol.
  • Social: altas expectativas hacia los padres, a veces también críticas externas.

Cambios en la vivencia sexual

También la vivencia sexual (imágenes, fantasías, necesidades) puede cambiar tras el embarazo y el parto: algunas cosas cobran importancia, otras pasan a segundo plano. Tomad tiempo y espacio para encontrar una sexualidad compartida realmente satisfactoria. En el marco de una terapia sexual profesional podéis aprender a hablar abiertamente sobre ello,

La psique en el posparto

Durante el embarazo, el parto y el posparto, las hormonas actúan como una montaña rusa – con una gran influencia en la psique:

Durante el embarazo actúan, entre otras, el estrógeno, hCG, hPL, progesterona y relaxina,

durante el parto principalmente la oxitocina, adrenalina, noradrenalina y endorfinas,

en el posparto continúan la oxitocina y la prolactina, que estimula la producción de leche.

Justo después del parto de la placenta, las hormonas del embarazo disminuyen rápidamente, mientras que las hormonas del posparto aumentan con rapidez. Este cambio suele provocar una montaña rusa emocional:

Muchas madres recientes experimentan una gran sensibilidad, que favorece el llanto o la irritabilidad. Al mismo tiempo, las “hormonas del parto” sostienen las primeras semanas: a pesar de la falta de sueño y las molestias (dolor de heridas, pezones sensibles por la lactancia, contracciones posparto, etc.). Mi consejo: permite las emociones. Las emociones reprimidas pueden dificultar la bajada de la leche, complicar la lactancia y afectar al flujo posparto.

¿Por qué casi no hay deseo sexual?

En el posparto muchas mujeres están cansadas – debido a las noches interrumpidas – y emocionalmente saciadas, porque están muy cerca de su bebé. Por ello, a menudo falta el deseo sexual. En su lugar surge una fuerte necesidad de “tiempo para una misma”: tiempo sin responsabilidad hacia otras personas. Estas pausas están previstas por la naturaleza para la regeneración.

Otros motivos de la falta de interés sexual:

(Todavía) falta de aceptación del cuerpo cambiado

Muchas mujeres se sienten poco atractivas: más peso que antes del embarazo, formas más suaves, posiblemente estrías. Durante la lactancia, los pechos se sienten diferentes. El suelo pélvico está debilitado, las lesiones del parto pueden ser perceptibles o visibles – y la experiencia del parto a menudo aún no ha sido procesada. Además, la anticoncepción suele no estar todavía clara…

La transformación sistémica de pareja a familia

Es completamente normal que la sexualidad pase a un segundo plano en los primeros días y semanas – independientemente del tipo de parto – para que el sistema vivido de “pareja” pueda transformarse en “familia/padres”. Las nuevas rutinas deben desarrollarse; esto requiere tiempo y comprensión mutua. El foco ahora está más en el bebé que en la relación de pareja.

Desde un punto de vista biológico – en el sentido de la conservación de la especie – este proceso es arcaico y natural; al mismo tiempo, convertirse en madre o padre es una experiencia mágica y a menudo espiritual.

El estado emocional de la pareja

Con toda la atención centrada en la mujer: también para la pareja masculina este periodo es un desafío – con expectativas de comprensión y consideración. La madre reciente suele estar cansada y constantemente dedicada al bebé. Al mismo tiempo, experimenta mucha satisfacción: sentirse necesaria, poder calmar al bebé con la leche y disfrutar de mucha cercanía. La relación entre madre e hijo es muy simbiótica en esta fase – este significado fundamental el padre no lo experimenta de la misma manera, al menos no respecto al bebé.

Al mismo tiempo, la corporalidad de la mujer está muy presente. A menudo ve a su pareja parcial o totalmente desnuda, su escote o sus pechos llenos. Esto puede despertar su deseo sexual, sin que se llegue al sexo – una situación ambivalente.

Fin de la abstinencia

A medida que vuelve poco a poco la normalidad, el deseo y la sexualidad vuelven a ocupar un lugar. Hablad abiertamente sobre pensamientos, deseos y posibles miedos. La empatía y la comprensión son ahora fundamentales. Sentirse visto y aceptado abre el camino hacia la cercanía y la intimidad.

Para algunas parejas es importante volver a vivir una sexualidad activa. Ahora sois padres – y podéis abordar conscientemente el tema del “primer sexo después del parto”, en lugar de reprimirlo o posponerlo.

Algunas parejas permanecen (demasiado) tiempo en abstinencia…

Después del parto surge la pregunta: ¿cómo afrontamos la nueva situación, las nuevas necesidades y los roles desconocidos? ¿Encontramos soluciones juntos? Incluso una hora de terapia de pareja puede ser de gran ayuda.

El primer sexo – ¿cuándo después del parto?

No existe un momento fijo – cada pareja encuentra su propio camino. La penetración no es la única vía hacia la sexualidad; también el suelo pélvico desempeña un papel. Si el objetivo principal es la penetración, a menudo se recomienda médicamente esperar unas seis semanas. Antes también es posible – en ese caso recomiendo el uso de preservativo como protección contra infecciones mientras exista flujo posparto. Lo decisivo es el deseo: algunas personas sienten curiosidad ya en el posparto temprano y desean experimentarse de nuevo más allá del rol de padres. Otras no sienten deseo – la situación individual debe ser el criterio principal.

Muy importante: aclarar la anticoncepción

Una mujer puede volver a ser fértil pocas semanas después del parto. La preocupación por un nuevo embarazo – debido a la falta de anticoncepción o a un método inadecuado – es un verdadero inhibidor del deseo. Por ello, la anticoncepción es un tema central. También puedo asesoraros en este aspecto.

Cómo evitar frustraciones y conflictos

Para evitar la frustración (sexual) y los conflictos, recomiendo lo siguiente basándome en mi experiencia como terapeuta de pareja:

Paciencia y calma para “la segunda primera vez”

son esenciales – y tomadlo con humor si no funciona de inmediato. El suelo pélvico todavía está debilitado; la penetración puede resultar al principio extraña o incómoda, a veces debido al miedo al dolor. Si tú, como hombre, estás muy excitado, una masturbación previa puede ayudarte a ser más paciente. Intentad la penetración después con cuidado – siempre con un buen lubricante, ya que las hormonas influyen en la lubricación vaginal.

El síndrome del pene perdido

Esto también ocurre: el pene se siente “perdido” en la vagina; el contacto durante el coito es más débil de lo habitual o apenas perceptible – para ambos. El llamado “síndrome del pene perdido” – demasiado poco contacto entre un pene (más pequeño) y una vagina receptiva – puede compensarse con una bola Viball® del tamaño adecuado.

Porque las bolas chinas Viball®* también pueden utilizarse durante el coito: gracias a su superficie pulida y su forma completamente redonda, no se perciben como un cuerpo extraño durante el sexo, pero crean un contacto intenso entre el pene y la vagina y, mediante ligeras vibraciones al contacto, intensifican la sensación.

Cuando cambian las necesidades sexuales

Si vuestras necesidades y preferencias han cambiado, es fundamental que habléis entre vosotros.

“¿Cuáles son tus fantasías secretas? ¿Qué imágenes aparecen? ¿Qué papel adoptas tú – y cuál adopto yo?” Este tipo de preguntas no siempre es fácil incluso para parejas de larga duración. A veces ayuda evitar el contacto visual – por ejemplo, de forma lúdica como un “juego de interrogatorio” con los ojos vendados, en la oscuridad, espalda con espalda o en un abrazo íntimo.

Algunos consejos para una conversación constructiva:

Nombrad vuestras verdaderas necesidades

Expresad con sinceridad lo que realmente necesitáis – sin suavizarlo (por vergüenza o consideración) y sin razones aparentes.

Mostrad empatía

Abrid vuestros corazones, mostrad comprensión por las necesidades de vuestra pareja – en lugar de rechazarlas o juzgarlas.

Dar un espacio fijo a la sexualidad

En el sistema familiar, la sexualidad y el tiempo en pareja necesitan nuevos hábitos – y eso es positivo. Organizad momentos regulares y sin interrupciones para disfrutar de una sexualidad plena. Dejad a vuestro hijo con los abuelos o con amigos – lo importante: ¡en vuestro “espacio” debéis estar realmente solos!

Sí, el sexo se puede planificar – en lugar de esperar solo a la espontaneidad (que rara vez encaja en la vida cotidiana). El sexo espontáneo puede surgir adicionalmente.

La sexualidad es importante – también para “mamá y papá”. No la dejéis al azar, dadle prioridad con momentos definidos en común.

La sexualidad como desarrollo

Redescubrid vuestra sexualidad una y otra vez – con creatividad, tiempo y humor. El coito clásico no es la culminación de la sexualidad, sino una posibilidad – no una obligación. Los roles (también en el sexo) no están fijados: ni la penetración es solo cosa de hombres ni la recepción solo cosa de mujeres. Experimentar “el otro lado” abre nuevas perspectivas – más allá del placer sexual – y enriquece la personalidad.

Hera Schulte Westenberg
Hera Schulte Westenberg

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